Balance de Blancos. Por qué tienes que saber usarlo

En esta entrada voy a enseñarte qué es el balance de blancos, cómo funciona y por qué es muy importante que sepas usarlo ¡y que lo uses!. Un buen manejo del balance de blanco puede cambiar tus fotografías a mejor. Sin embargo, un mal manejo del balance de blancos te aseguro que va a arruinar tus fotos de manera irremediable, a no ser que la edites después.

Un mal uso del balance de blancos arruinará tus fotos con total seguridad. Debes aprender a usarlo. Clic para tuitear

Lo primero, los colores

Para entender cómo funciona el balance de blancos hay que entender primero cómo funcionan los colores. Desde el punto de vista físico los colores se definen por una longitud de onda. La luz es una onda que tiene una frecuencia y una amplitud. Mientras más frecuencia tenga, más “corta” es la longitud de la onda.

Los colores más cercanos al rojo tienen una longitud de onda más larga y, conforme nos vamos a los azules y morados, la longitud se hace más corta. En realidad ahora mismo no es crucial entender cómo funciona la longitud de onda de la luz. Tampoco es crucial saber cómo afecta a los colores.

Los colores según la temperatura

Vamos a centrarnos en otro fenómeno que afecta al color, la temperatura. Lo primero, el hecho por el que vemos un objeto rojo es porque ese objeto absorbe las ondas de todos los colores, excepto el rojo. Las ondas del color rojo las rebota y son las que tú ves.

Se denomina cuerpo negro a un objeto que absorbe todas todas las longitudes de onda y no emite ninguna (por eso no se ve de ningún color).

Si calientas un cuerpo negro, eventualmente comenzará a emitir luz, la luz que emitirá depende de la temperatura a la que esté. Los fundamentos físicos de por qué pasa esto son bastante complejos. De momento nos basta con saber que el color cambia con la temperatura.

Vamos a poner un ejemplo de esto. Si tienes un hierro que es negro y comienzas a calentarlo, ¿qué pasa? Cuando alcance una temperatura considerable se tornará rojo, tal que así:
Balance de Blancos - Color por temperatura

Puedes ver que en la parte izquierda, donde está más frío, el color es más rojizo. Conforme se acerca a la punta la temperatura es más alta y se hace más amarillo.

Seguro que has visto metales calentados muchísimo, mucho más que con un color amarillo. ¿Has visto alguna vez de qué color se pone?
Balance de Blancos - Hierro Fundido

Puedes ver que el metal fundido, a mucha más temperatura que el hierro de arriba, está prácticamente blanco.

Lo mismo pasa con los cuerpos negros. Conforme van ganando temperatura, van cambiando el color que emiten. En esa temperatura es en la que se basa la temperatura de los colores.

La distribución de los colores

Entendiendo el cambio de color con la temperatura, ahora toca ver a qué temperatura corresponden los colores. Te voy a poner una tabla aquí para que lo veas claramente.

Balance de Blancos - Tabla de temperaturas
Fuente dZoom

Las temperaturas se muestran en grados Kelvin. Esta es la temperatura a la que el cuerpo negro del que hablaba antes emitiría cada color.

En el gráfico anterior puedes ver que los rojos más intensos tienen una temperatura de 1000 grados Kelvin y es la típica luz que arrojan las velas. Conforme se va aumentando la temperatura llegamos a las luces de tungsteno (las típicas bombillas de casa). A 5000 grados Kelvin se encuentra la luz del sol y, conforme se sigue aumentando, ya se desplaza hacia los azules.

Estas temperaturas son las que importan a la hora del balance de blancos. Con el balance de blancos lo que se intenta es compensar el color de la foto acorde de la temperatura.

El Balance de Blancos en la fotografía

En la fotografía se usa el balance de blancos para compensar esta temperatura de los colores. Un buen balance de blancos hará que los colores salgan bien reflejados, como se veían en la escena. Si el balance no se elige bien, la foto saldrá con un tono azulado o anaranjado que no será en absoluto lo que estábamos viendo. Te voy a poner un ejemplo.
Balance de Blancos - Balance correcto
Balance de blancos - Balance incorrecto

La primera foto tiene un balance de blancos correcto. Tonos anaranjados por la luz del atardecer que se ven reflejados en la foto a la perfección. El segundo caso, sin embargo, es una mala elección del balance de blancos. Ha causado que la foto salga en un tono azulado en general que no tiene nada que ver con lo que se veía en realidad.

Vamos a pasar ahora a ver cómo elegir bien el balance de blancos.

Cómo acertar en el balance de blancos

Las cámaras tienen un menú que te permite elegir el balance que quieras. Normalmente este menú tiene unas opciones pre-fijadas que se corresponden con rangos de temperaturas. Te pongo la equivalencia aquí:

Balance de Blancos - Cámara
Fuente dZoom

Ahora que sabes esto, puedes entender mejor qué pasa cuando eliges mal el balance de blancos. Vuelvo a la foto a anterior.

Balance de blancos - Balance incorrecto

Esta foto debería tener un balance de blancos de “Sol” (o “luz del día” en algunas cámaras). Si yo elijo un balance equivocado, como “Tungsteno” por ejemplo, la cámara asumirá que la foto tiene una luz naranja, de unos 2700 grados Kelvin, compensará esto para llevarlo a algo neutro y “reducirá” los niveles de naranja, quedando una foto azul e incorrecta.

Para elegir bien el balance de blancos te recomiendo 2 cosas. La primera es que seas consciente de la escena que estás fotografiando e intentes relacionarla con algún ajuste pre-establecido de la cámara. Normalmente tu cerebro se va a encargar de compensar la luz de lo que estés viendo, así que tú no verás una escena claramente naranja o azul, es normal.

La segunda cosa que te recomiendo es practicar. Si practicas mucho, acabarás cogiendo soltura y sabrás elegir el balance de blancos adecuado para cada escena. Ten en cuenta también que siempre puedes elegir un balance de blancos de prueba, hacer la foto y luego corregir.

La cámara también te permite un modo automático, de forma que se encarga de elegir el balance de blancos más adecuado. Esto funciona en la mayoría de situaciones, pues suelen ser sencillas. Pero en situaciones con luces extrañas o condiciones complicadas, el automático puede jugarte malas pasadas.

Espero que te haya servido y gustado la entrada y que hayas entendido un poco mejor cómo funciona el balance de blancos. Si tienes cualquier pregunta, duda o sugerencia déjamela en un comentario y ¡nos vemos en el blog!

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